Hoy Job nos muestra lo pequeño que se siente ante Dios después de que el Señor le hace ver que, en realidad, todo le supera: "Cuéntamelo, si lo sabes todo", le reta Dios (38,1. 12-21; 39,33-35).
Y el Señor, en el Evangelio (Lc 10,13-16), se queja de la actitud de los pueblos en los que ha hecho la mayor parte de sus milagros porque, a pesar de esto, no se han convertido, no se han vuelto a Él como Quien realmente es: Dios con nosotros que manifiesta continuamente Su poder y Su misericordia.
A veces nosotros somos Job y Corozaín y Betsaida y Cafarnaún... Somos Job cuando, por no entender lo que Dios está haciendo en nuestra vida, caemos en la tentación de creer que sabemos mejor que Él lo que nos conviene; somos Corozaín, Betsaida, Cafarnaún, cuando, por dirigir nuestra atención a aquellos sueños que nos permiten escaparnos de una realidad que nos oprime, no somos capaces de ver las maravillas que el Señor ha realizado y sigue realizando en nuestra vida.
