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lunes, 27 de julio de 2015

Llamados a ser Reino


Hoy Jesús nos propone dos parábolas en el evangelio (Mt 13,31-35) en las que nos dice que el Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza o a una medida de levadura. Dos cosas pequeñas, insignificantes, como tú y como yo que, sin embargo, están llamadas a alcanzar una plenitud capaz de cobijar y alimentar a otros.

El grano de mostaza ha de ser enterrado para convertirse en árbol frondoso; la levadura desaparece al hacer fermentar la masa que, cocida, dará un pan apetecible y nutritivo. Y pensaba que ojalá yo me deje enterrar y aprenda a desaparecer en las manos de Jesús para que Él pueda hacer con mi vida lo que quiera...; para que la haga capaz del Reino convirtiéndola en Reino mismo; para que sirva a muchos en su camino hacia Él, nuestro Modelo, nuestra meta, nuestra Pascua. Eso pido hoy para ti y para mí.




viernes, 24 de julio de 2015

Entender la Palabra

Hoy Jesús te invita a escuchar de sus labios la explicación de la parábola del sembrador (Mt 13, 18-23).

Y es que su Corazón es tan grande como infinita su misericordia. Por eso se vuelca para explicarte a solas esa Palabra de vida que te va haciendo más y más semejante a Él a medida que la rumias y haces tuya.

Busca espacios y tiempos de silencio para "ponerte a tiro" y dejar que Jesús te hable. Él es el Maestro y está deseando "explicarte" el camino de tu propia plenitud. Basta con que lo quieras y se lo pidas; basta con que te sientes a sus pies para escuchar lo que tiene que decirte hoy...


jueves, 23 de julio de 2015

Descansar en Dios

El evangelio que la Iglesia nos propone hoy, día en que celebramos la fiesta de Santa Brígida, es una invitación al descanso en Jesús (Mt 11, 25-30).

El Señor nos dice que, si siempre está a nuestro lado, aún está más cerca, si cabe, en los momentos difíciles en los que cualquier tipo de sufrimiento amenaza con quitarnos la paz y ahogar nuestra esperanza.

Cuando llega la hora de la oscuridad es la luz "oscura" de la fe la que debe sostener nuestra confianza en la certeza de que el que es Amor y Padre nunca nos va a dejar solos. En su Hijo ha vencido a nuestros enemigos y aniquilado al peor de todos: la muerte. Por eso puede decirnos que vayamos a Él cuando nos sintamos cansados y agobiados para aliviarnos con su consuelo y compañía.

Ojalá aprendamos a descubrir a Jesús en medio de nuestras crisis y sufrimientos, pequeños y grandes; ojalá crezca entonces en nuestro interior la confianza que da el sabernos asistidos por el Espíritu de Jesús que gime en nuestro interior pidiendo al Padre lo que nos conviene... Y ojalá que seamos hoy y siempre consuelo y alivio para los que sufren por no descubrir la presencia de Dios, Padre amoroso, en sus vidas.




miércoles, 22 de julio de 2015

La magnanimidad de nuestro Dios

Las lecturas que hoy nos propone la liturgia son una invitación a meditar y saborear con el paladar del corazón la magnanimidad de nuestro Dios...

Nos dice Mateo en su evangelio (Mt 13, 1-9) que Jesús salió de casa y se sentó junto al lago... Imagino al Señor contemplando el agua serena y el cielo despejado, azul, muy azul... Su figura recortada sobre el paisaje recién estrenado de una mañana serena y fresca; su perfil perfecto, con sus ojos cerrados aspirando la brisa con olor a sal y yodo; su cuerpo todo que ora al Padre...

Pronto se le acaba ese rato de soledad a nuestro Jesús. Enseguida se ve rodeado de gente. Y nos dice Mateo que les habló mucho rato en parábolas. Gracias, Jesús, por dedicarnos todo tu tiempo, tu vida entera... Imagino tu Corazón amantísimo deseando darte siempre más y más: nada es bastante para ti... Quizá, Señor, pensaras en el pasaje que hemos proclamado hoy del libro del Éxodo (Ex 16, 1-5. 9-15) en el que se nos cuenta cómo tu Padre dio a su pueblo pan del cielo. Puede, Jesús, que desearas con toda el alma que llegara el momento de darte a todos y cada uno en el verdadero Pan de Vida... Cuando se trata de darte, Jesús, nada es suficiente para Ti.

¡Y pensar que nos has hecho precisamente para esto, Señor! Para darnos como Tú te das... Ayúdanos a entregarnos hoy a Ti y a nuestros hermanos sin regatear ningún esfuerzo sabiendo que así cooperamos contigo para que se realice el sueño que tienes sobre cada uno. ¡¡¡Enséñanos a entregarnos como Tú te entregas!!! ¡¡¡Concédenos la gracia de tener, al menos por un día, unas horas o unos minutos, tus mismos sentimientos!!! Esos sentimientos que se "leen" entre líneas en la Palabra que hoy nos has regalado.

martes, 21 de julio de 2015

Ante las dificultades

Hoy el Señor nos dice en Ex 14,29: "Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar; las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda". 

Estas palabras son una invitación a la confianza en Dios Padre que, conocedor de todas y cada una de nuestras necesidades, acude siempre en nuestra ayuda ante las dificultades. Esto parece difícil de creer porque vemos que muchas veces los problemas persisten, el sufrimiento no nos da tregua... ¿Entonces...?

Tenemos que aprender a descubrir en nuestra vida el modo en el que Dios acostumbra a actuar, a menudo tan diferente del nuestro... Sí, este Padre amoroso nunca nos deja y nos ayuda a pasar por entre las dificultades sacando de todas ellas, por duras e insufribles que nos puedan parecer, un bien infinitamente mayor que el "daño" que nos infligen. Así como el surfista aprende a "navegar" la ola que para otro sería causa de temor, así quiere nuestro Dios enseñarnos a capear los temporales de nuestra vida haciéndonos cada vez mejores. Sólo tenemos que dejarnos conducir y llevar por su Espíritu...

Ojalá sepamos descubrir esa compañía providente a nuestro lado constantemente en las cosas pequeñas y grandes que nos esperan en este día.